Por: Redacción

En un mercado laboral donde la inteligencia artificial (IA) automatiza cada vez más tareas, las empresas ya no buscan únicamente jóvenes con conocimientos tecnológicos. Cada vez más requerirán perfiles capaces de pensar críticamente, trabajar en equipo, adaptarse al cambio, comunicar sus ideas, resolver problemas complejos y aprender de manera permanente. La transformación ya comenzó.

En México, 95% de las empresas prevé incorporar herramientas de inteligencia artificial en los próximos cinco años, mientras que 40% de las habilidades que hoy demanda el mercado laboral cambiarán durante este mismo periodo, de acuerdo con el Reporte sobre el Futuro del Empleo 2025 del Foro Económico Mundial. Al mismo tiempo, la demanda de talento con conocimientos en inteligencia artificial prácticamente se duplicó durante 2025, reflejando la rapidez con la que evoluciona el mercado laboral.

En el marco del Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, que se celebra el 15 de julio, especialistas en recursos humanos, educación y transformación digital, coinciden en que el mayor reto ya no consiste únicamente en enseñar nuevas tecnologías, sino en formar personas capaces de utilizarlas con pensamiento crítico, creatividad, liderazgo, comunicación, colaboración y capacidad de adaptación.

“En muy poco tiempo saber utilizar inteligencia artificial dejará de ser una ventaja competitiva para convertirse en un requisito. Lo que realmente distinguirá a los profesionistas será su capacidad para analizar, ser críticos, comunicar, colaborar, ser resilientes, liderar e inspirar a otras personas”, afirma Nayeli Bobadilla, directora de Recursos Humanos de Havas Media México y presidenta del Comité de Talento de IAB México.

Una visión que comparte Andrés Vallejo, exdirectivo de Google y especialista en transformación digital, quien considera que las tecnologías seguirán evolucionando a gran velocidad, por lo que la verdadera ventaja competitiva estará en la capacidad de aprender continuamente, adaptarse y resolver problemas.

“La inteligencia artificial potenciará el trabajo de las personas, pero el criterio, la creatividad, la curiosidad y la capacidad para cuestionar y colaborar seguirán siendo atributos exclusivamente humanos. Quienes logren combinar estas habilidades con el uso inteligente de la tecnología serán quienes liderarán el futuro del trabajo”, asegura Vallejo. Frente a esta transformación del mercado laboral, Fundación RobotiX ha impulsado durante los últimos 20 años modelos educativos que buscan desarrollar precisamente esas competencias desde edades tempranas.

A través de programas STEM, como Robotix in the Box, estudiantes de secundaria y bachillerato, aprenden tecnología, robótica, ciencias y habilidades blandas que aplican con éxito en sus proyectos. Ximena Mazón, Líder del Área de Proyectos de Innovación en Fundación RobotiX, destaca que el objetivo ya no es solamente que los jóvenes aprendan programación o robótica. “Buscamos que desarrollen la capacidad de analizar su entorno, trabajar con otras personas, comunicar sus ideas y transformar ese conocimiento en soluciones para problemas reales.

Hoy el conocimiento técnico cambia constantemente; lo verdaderamente importante es qué hacen los estudiantes con ese conocimiento y cómo aprenden a utilizarlo para cualquier tecnología que venga en el futuro”, explica. Mazón, añade que las metodologías educativas de Fundación RobotiX se basan en el aprendizaje activo, donde las y los estudiantes observan su entorno, identifican problemas reales, generan hipótesis, experimentan, construyen prototipos, se equivocan, vuelven a intentar y aprenden a trabajar de manera colaborativa.

Más que enseñar tecnología, el objetivo es desarrollar creatividad, resiliencia, pensamiento crítico, confianza, comunicación y capacidad de adaptación, habilidades que permanecerán vigentes aún cuando las tecnologías cambien.

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