Por: Patricia Manero / NotiPress

La vivienda vertical gana relevancia en México ante la expansión de las manchas urbanas, el déficit habitacional y la presión sobre servicios públicos. En ese contexto, materiales estructurales, capacitación de mano de obra y proyectos de mediana altura aparecen como factores para construir ciudades más compactas.

Gilberto Méndez, director comercial de Novaceramic, señaló para NotiPress que varias ciudades mexicanas crecieron sin una carta urbana ordenada. Ese desarrollo generó polos de vivienda aislados, mayores tiempos de traslado y más costos públicos para llevar drenaje, agua potable y electricidad.

La empresa mexicana plantea el uso de sistemas cerámicos estructurales para construir vivienda vertical de mediana altura. “Nuestra propuesta de valor es dar al mercado materiales mucho más resistentes estructuralmente que permitan edificar, diseñar muros de carga, muro sobre muro y vivienda sobre vivienda de hasta cuatro o cinco niveles sin necesidad de un refuerzo estructural adicional”, afirmó Méndez.

Este tipo de solución busca concentrar más unidades habitacionales en menos superficie urbana. Según el directivo, la densidad en edificios de cuatro o cinco niveles puede reducir inversiones en infraestructura básica, frente a desarrollos extendidos que demandan más ductos, redes y traslados.

La seguridad estructural aparece como un punto central en un país con actividad sísmica. Méndez vinculó el uso de materiales certificados, diseño adecuado y supervisión técnica con la protección de familias y patrimonio.

Tenemos que garantizar que esa estructura y esa vivienda sean lo suficientemente seguras, porque al final albergan vidas humanas y representan el patrimonio que una familia adquiere, muchas veces, una sola vez en su vida”, enfatizó.

El debate también incluye el costo de habitar una vivienda después de su entrega. De acuerdo con Novaceramic, los bloques cerámicos aportan inercia térmica y pueden reducir la dependencia de ventiladores o sistemas de aire acondicionado, especialmente cuando el diseño responde al clima local.

Ese punto resulta relevante para un país con condiciones distintas entre ciudades como Monterrey, Tabasco o Ciudad de México. Méndez indicó que repetir un mismo diseño en regiones con climas diferentes puede elevar costos energéticos para los hogares.

La mano de obra calificada es otro reto para la construcción industrializada. El directivo advirtió que la falta de personal especializado puede limitar el uso adecuado de sistemas constructivos avanzados. “Podemos tener el mejor material de construcción y ser el Ferrari de los ladrillos, pero si no contamos con personal apto para colocar los bloques, quedamos desprotegidos”, apuntó.

Novaceramic informó que mantiene un brazo de formación técnica para albañiles y supervisores de obra. La capacitación busca estandarizar la colocación de bloques, reducir errores constructivos y asegurar que los materiales cumplan su función estructural en campo.

La compañía también participa en proyectos vinculados al programa federal Vivienda para el Bienestar, mediante sistemas estructurales usados en cerca de 12 mil unidades a nivel nacional, según información de la firma. El programa federal tiene como objetivo contribuir al acceso a vivienda adecuada mediante la construcción de un millón 800 mil viviendas, de acuerdo con el portal oficial.

La firma procesa un millón de piezas diarias y calcula una capacidad equivalente para construir unas 250 mil viviendas anuales de 60 metros cuadrados, de acuerdo con sus datos. Su mercado abarca vivienda social, residencial media y alta, hotelería, desarrollos comerciales e infraestructura corporativa.

La expansión urbana, la demanda de vivienda y la escasez de mano de obra colocan a la construcción vertical como una ruta operativa para desarrolladores y autoridades. En el caso de Novaceramic, la propuesta combina bloques cerámicos, capacitación técnica y participación en proyectos públicos de vivienda social.

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