Hace exactamente una década, en fechas del Black Friday del 2011, Patagonia, la empresa de ropa deportiva, publicó un anuncio de página completa en The New York Times con un fuerte llamado de acción: “No compres esta chamarra”. A través de este mensaje anti-consumista reveló su objetivo por cultivar una forma de hacer negocios más ecológica, sustentable y responsable con el medio ambiente.

Asimismo diez años después, para Patagonia, fundada por Yvon Chouinard en la década de 1970 en las montañas, algo sigue siendo no sólo evidente sino cada vez más urgente: para aligerar nuestra huella ambiental, todos debemos consumir menos. Las empresas necesitan fabricar menos cosas pero de mayor calidad; los clientes deben pensarlo dos veces antes de comprar.

Mientras se celebra la COP 26, el encuentro global más importante a nivel internacional que reúne a 196 países para establecer los lineamientos para mitigar el cambio climático y adaptarse a sus impactos, y con el Black Friday 2021 en puerta, Patagonia pone énfasis una vez más sobre sus Objetivos Climáticos. “Cambiar el cómo hacemos negocios es una parte vital, pero la crisis climática exige mucho más. Vamos a apoyar esfuerzos liderados desde las comunidades para liberarse de los combustibles fósiles y proteger la naturaleza. También usaremos todo el poder y la influencia que tengamos para enfrentar al cambio climático con cambios sistémicos.”

Sin embargo para 2030, dentro de ocho años, es preciso recortar a la mitad las emisiones de dióxido de carbono, metano y otros gases de efecto invernadero que impulsan el aumento de las temperaturas globales. Bajo esta crítica situación a la que han de responder empresas, gobiernos y los habitantes del Planeta, Patagonia intensifica todas las estrategias y políticas que implementa. Busca convertirse en una empresa carbono neutral para 2025, cinco años antes de lo estipulado en el Acuerdo de París, partiendo del hecho de que la industria de la confección es responsable de un enorme 10% de las emisiones globales de carbón y queda poco tiempo.

Pero reducir o incluso eliminar sus emisiones no es suficiente y considera que ha de apostar por empujar y presionar a distintas esferas— negocios, gobiernos e individuos — para crear cambios reales. “Tenemos la responsabilidad de actuar porque nuestro negocio y nuestra comunidad se ven afectados por esta crisis y porque cada parte de nuestro negocio contribuye a la crisis climática.”, afirma Patagonia.

También los acuerdos internacionales a los que se llega en cada edición de la COP tienen el poder y el potencial de entregar soluciones reales a la crisis climática: para reducir drásticamente las  emisiones de gases de efecto invernadero globales, llevar a nuestra economía global a una transición que la convierta en una basada en la regeneración y no en la extracción, y ofrecer reparaciones climáticas para aquellas comunidades que han sufrido más a pesar de haber contribuido menos al cambio climático. No obstante, en la práctica esto generalmente no sucede y, si bien se hacen grandes anuncios, se exige poca rendición de cuentas.

¿Cómo se pueden lograr cambios verdaderos que protejan el Planeta? No sólo al interior de las empresas, en sus procesos de producción y distribución, sino también a nivel estructural, bajo leyes y gestiones gubernamentales bien implementadas. Por ejemplo, con tasas de impuestos corporativos, que actualmente son del 21% en Estados Unidos mientras que, con la administración de Obama, era del 25%. Implementar  la nueva tasa de impuestos mínimos  a nivel global propuesta del 15% para poner atajo a las compañías que esconden sus ganancias en  paraísos fiscales. Es decir, para Patagonia, las empresas deben pagar lo que les corresponde y hacerse responsables por el papel que juegan en la génesis de la crisis climática.

La crisis climática es una amenaza existencial y cada parte del negocio de Patagonia  contribuye a ella. Además de exigir cambios sistémicos por parte de los gobiernos y las industrias, ¿cuáles son sus acciones a nivel interno? La empresa se ha comprometido a reducir radicalmente las emisiones de carbono; duplicar su trabajo con las comunidades para que puedan alejarse gradualmente  del uso de combustibles fósiles, usar energías limpias y proteger la naturaleza, que es la solución climática original.

Dentro de estos objetivos, también se ha propuesto sacar al petróleo de su ropa –no más fibras de petróleo virgen para 2025- y sólo usará materiales como el algodón orgánico y  orgánico regenerativo, cáñamo, poliéster reciclado y nylon reciclado; que actualmente representan el 87%. Continuar con su programa de reparación de ropa Worn Wear, que ofrece a los clientes prendas de vestir con un 60% menos de emisiones que las nuevas.

A través de las métricas de EP&L (Environmental Profit & Loss account), Patagonia calcula el costo en carbono, agua y desechos de cada producto que llega hasta sus tiendas, lo que le permite identificar y priorizar mejoras significativas. Así mismo, busca contar con un 100% de energías limpias en sus locales y oficinas a lo largo de Norte América en un comienzo, pero aspirando a la cadena de suministro de Patagonia global, que es de donde viene más del 90% de sus emisiones de carbono.

Finalmente, la crisis climática es una amenaza existencial y cada parte del negocio de Patagonia está involucrada. La empresa reconoce que su actividad comercial, desde la iluminación de tiendas hasta el teñido de camisetas, es parte del problema.

Pero, para generar el menor impacto sobre el Planeta, Patagonia sabe que es imposible lograrlo solo. Durante los últimos 45 años, Patagonia ha sido una empresa a la vanguardia del activismo ambiental, las cadenas de suministro sostenibles y la defensa de las tierras públicas y el aire libre. Pero lo tienen muy claro, si queremos salvar el Planeta, todas las empresas del mundo tienen que tomarse el cambio climático lo suficientemente en serio y hacer lo mismo.

La crisis climática plantea una amenaza existencial; si no limpiamos nuestro desastre, vamos a ser historia. Las empresas tienen un papel que cumplir, pero es solo una parte. Debemos utilizar todas las herramientas a nuestra disposición para asegurar un futuro más seguro y más justo.”

Patagonia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *